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4 de Abril de 2025
ACTUALIDAD
4 de abril de 2025
En una jornada de declaraciones ante el fiscal federal Patricio Sabadini, en el marco de la causa que investiga a piqueteros detenidos por presunto lavado, Diego Rolón, uno de los cuatro imputados, ofreció un relato cuanto menos pintoresco sobre el origen de sus bienes.
Mientras que Juan Carlos Rolón, Lucas Torales y Marcos Cáceres optaron por el silencio.
Entre los detalles "llamativos" de su testimonio, Rolón explicó la singular ingeniería de su quincho, cuya base, según sus dichos, se construyó con canastos de soda de hierro, complementando cimientos y otras estructuras con ingeniosos "sobrantes de obras".
Pero la inventiva de la familia Rolón no se detiene en la construcción. Al ser consultado sobre la propiedad de los animales encontrados, Diego apeló a otro detalle singular. Resulta que la considerable cantidad de ganado no sería de su propiedad, sino de su padre, un hombre de esforzada trayectoria laboral que, tras años de servicio en la empresa y posteriormente en el basural recolectando cartón, ¡logró amasar una fortuna ganadera! Según el relato, el patriarca adquiría los animales con el fruto de la venta de cartón reciclado, una actividad que, según su hijo, podría verificarse con registros en una chacarita llamada "Los Quebrachales".
En cuanto a las obras de viviendas, Rolón aseguró que se realizaron conforme a lo pactado, incluso mencionando un supuesto saldo pendiente del 10% de las unidades que debían entregarse antes de las elecciones del gobernador Capitanich. Afirmó que cuatro viviendas fueron entregadas y las restantes, aunque faltaba pintura, fueron ocupadas por los beneficiarios, quienes, con espíritu colaborativo, se hicieron cargo de los detalles finales.
Respecto a los vehículos, la explicación también tuvo su toque particular. Rolón detalló una progresiva escalada automotriz familiar, que comenzó con un modesto automóvil y, a través de sucesivos intercambios y la venta de una camioneta, culminó en la adquisición de los vehículos actuales. Todo este intrincado proceso, aseguró, fue "registrado y supervisado por un contador", garantizando su total legalidad. Sin embargo, al ser consultado sobre la identidad de este profesional, Rolón manifestó una curiosa amnesia, alegando no recordar su nombre debido a la falta de contacto reciente, aunque se ofreció a proporcionar la información mediante documentación posterior.