Jueves
3 de Abril de 2025
SALUD
2 de abril de 2025
El virus podría propagarse por los glóbulos rojos.
Un estudio de científicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), en conjunto con laboratorios de Uruguay y Canadá, descubrió que el virus del Sars-Cov-2 llegaría a distintos tejidos del cuerpo humano a través de los glóbulos rojos. Esto ocurre cuando el patógeno se vincula con una parte de la hemoglobina.
De esta forma el estudio demostró que el Sars-Cov-2, que inició la pandemia de covid a fines de 2019, se trata de un virus que afecta a todo el organismo y no solo a las vías respiratorias. Así, por ejemplo, podría alcanzar al corazón, los riñones y hasta al cerebro.
Este avance científico de la medicina es también un progreso importante en el intento de comprender y mejorar tratamientos contra el "covid prolongado", nombre con el que se denomina a la persistencia de los síntomas relacionados al virus que comenzó la pandemia global a fines del año 2019 en diferentes partes del cuerpo, incluso meses más tarde después de la infección de covid-19.
Afecta por igual a niños y adultos y se vincula en particular con anomalías hematológicas luego de la recuperación de la fase más fuerte de la enfermedad. A pesar de estos avances, todavía no hay tratamientos específicos para el covid prolongado.
Una línea de investigación suponía que se relacionaba con una enzima del cáncer de próstata, buscando terapias para el descontrolado coronavirus en 2020, intentaron utilizar esa enzima para contener y/o moderar los síntomas del covid-19.
Los estudios comenzaron bajo dependencia del laboratorio Iquibicen, pero como no podía trabajar con virus por falta de condiciones de bioseguridad, los ensayos colocaron la droga en líneas celulares de órganos.
Los estudios se trasladaron hacia el Instituto Pasteur de Uruguay, en Montevideo. Experimentaron con ratones infectados con un virus similar al del covid-19, donde una nueva hipótesis indicó que podría haber una unión entre el Sars-Cov-2 y el grupo hemo de la hemoglobina que hiciera que el virus se distribuyera por todo el cuerpo junto a la sangre.
Tras comprender el ensayo, y gracias a un estudio colaborativo con otro grupo de investigación en Canadá, se recrearon simulaciones computacionales para comprobar que efectivamente podía haber una afinidad entre el grupo hemo de la hemoglobina y la proteína spike del SARS-CoV-2.